En el artículo “Aprender y enseñar con las TIC: expectativas, realidad y
potencialidades” Coll enuncia algunas ideas centrales que permiten comprender
los análisis actuales en torno a esta temática, y también algunas premisas que
posibilitan pensar una transformación e innovación educativa a partir de un
fuerte trabajo en torno a las nuevas tecnologías.
Al igual que otros autores consultados en la materia, Coll se posiciona
desde el reconocimiento de la sociedad de la información y los cambios que
implican en educación, pero a diferencia de ellos, para analizar la eficacia de
la incorporación de las TIC, pone el foco de análisis no en los resultados de
aprendizaje, sino en las
modificaciones que se pueden generar en relación a las prácticas educativas.
Es por ello que sostiene –al igual que lo hace
Gros- que la simple inclusión de nuevas tecnologías no es condición suficiente
para el cambio (incluso cuando se dispone de equipamiento e infraestructura que
garantice el acceso a las TIC), ya que en la mayoría de las veces los docentes
y alumnos hacen un uso superficial y limitado (poco innovador), que terminan
por reforzar las prácticas educativas existentes en lugar de transformarlas.
Sin embargo, “las TIC, y en especial
algunas aplicaciones y conjuntos de aplicaciones TIC, tienen una serie de características específicas que abren
nuevos horizontes y posibilidades a los procesos de enseñanza y aprendizaje y
son susceptibles de generar, cuando se explotan adecuadamente, es decir, cuando
se utilizan en determinados contextos
de uso, dinámicas de innovación y mejora imposibles o muy difíciles de
conseguir en su ausencia.” (Coll, s/f: 117)
¿Cómo integrar las TIC en educación para
posibilitar que los estudiantes (re)presenten, procesen, transmitan y compartan
información? ¿Cómo lograr que la inclusión de las TIC genere ambientes de
enseñanza y aprendizaje colaborativos, críticos, creativos y participativos? En
primer lugar, el logro o no estará dado por la posibilidad que el docente abra
a través de prácticas educativas para que todos los actores hagan un uso
enriquecido de estas. Pero como menciona Coll, las propuestas, por más de que
adopten un diseño tecno-pedagógico o tecno-instruccional (en el que se explicite una propuesta
de contenidos, objetivos y actividades de enseñanza y aprendizaje,
orientaciones y sugerencias sobre la manera de llevarlas a cabo; una oferta de
herramientas tecnológicas, y una serie de sugerencias y orientaciones sobre
cómo utilizar estas herramientas en el desarrollo de las actividades de
enseñanza y aprendizaje) serán recreadas y redefinidas en el hacer, en la dinámica
interna de la actividad conjunta y es justamente allí donde la herramienta
tecnológica como instrumento psicológico se hará o no, finalmente efectiva.
Como afirma el autor, será “en los usos que median las relaciones entre los tres elementos del triángulo interactivo donde cabe esperar,
a nuestro juicio, que se manifieste con especial intensidad el potencial de las
TIC para transformar e innovar las prácticas educativas.” (Coll, s/f: 123)
Referencias Bibliográficas:
- Coll. Aprender y enseñar con
las TIC: expectativas, realidad y potencialidades. En “Los Desafíos de las TIC
para el cambio educativo”. Fundación Santillana
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